La guerra ya ha comenzado. El mundo se colapsa, y las fuerzas antagónicas del
capitalismo y del socialismo se enfrentarán en una lucha encarnizada. Hasta
ahora era una guerra económica, pero la amenaza de Corea del Norte o las
injerencias de los EE.UU en la política internacional no anuncian nada bueno.
En todo caso, esta guerra hace tiempo que ya ha dejado bajas, y hasta ahora los
que han caído siempre han sido del mismo bando: el de los pobres.El ciudadano no se entera de lo que pasa. La izquierda y la derecha no existen, son pura ficción, y los ciudadanos filtramos las noticias no para informarnos, sino para alimentar nuestras ideas preconcebidas. La clase política se atrinchera en sus poltronas y nos arroja su basura a la cara para que en la calle se discuta a cuál de ellos le huele peor.
La crisis en España no es sólo económica, sino principalmente de valores. El ciudadano de a pie, ese que abuchea al político corrupto a la salida de los juzgados, se hubiera postrado a sus pies y le hubiera ofrecido la virginidad de su hija si no hubiera sido condenado. Porque, en España, ha dejado de importar la honestidad y la nobleza. Ya sólo importa si te pillan.
Carta publicada en "Zona 20", en el periódico "20 Minutos".
Quique Castro.