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martes, 21 de abril de 2015

Tasa Google: ¿censura o torpeza?

El día 1 de enero de 2015 se aprobó en el Congreso de los Diputados la Reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, según la cual pasa a tener vigencia el canon AEDE (Asociación de Editores de Diarios Españoles), más conocido como Tasa Google. ¿Y en qué consiste este canon? Pues en que cualquier agregador de noticias como puede ser Google News tendrá que pagar a los medios cuyos enlaces esté usando.

Y podríamos decir: “pues eso está bien, si usan sus enlaces resulta natural que tengan que pagar por ellos”. Pero en realidad no es así la cosa. Para empezar estos enlaces se encuentran en estos medios de manera gratuita, y a todos los periódicos les conviene tener cuantas más visitas mejor, porque en Internet no se hace dinero porque alguien acceda a tal o cual artículo, algo un tanto dieciochesco, sino por el flujo de visitas que tenga tu web, por lo que no creo que se debiera tratar a páginas como Meneame, Zite o Flipboad como clientes, sino como aliados.

Os voy a poner un ejemplo, el blog www.lashuellasdelabestia.blogspot.com es seguido por dos amigos, tres familiares y un señor despistado de Albacete. Si mañana “Meneame” decidiera anexar el link de un artículo interesante, tal y como pasó hace dos años, las visitas se multiplicarían (concretamente unas 2000 en menos de 24 horas). Esto es bueno para este blog, ya que cuantas más visitas haya, más dinero entrará por publicidad. Pero lo que pretende el artículo 32.2 es que cualquiera que enlace cualquier contenido, sea el que sea, tenga que pagar por él, con lo que criminaliza prácticamente a la totalidad de usuarios de Internet.

Art. 32.2. La puesta a disposición del público por parte de prestadores de servicios electrónicos de agregación de contenidos de fragmentos no significativos de contenidos, divulgados en publicaciones periódicas o en sitios Web de actualización periódica y que tengan una finalidad informativa, de creación de opinión pública o de entretenimiento, no requerirá autorización, sin perjuicio del derecho del editor o, en su caso, de otros titulares de derechos a percibir una compensación equitativa. Este derecho será irrenunciable y se hará efectivo a través de las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual. En cualquier caso, la puesta a disposición del público por terceros de cualquier imagen, obra fotográfica o mera fotografía divulgada en publicaciones periódicas o en sitios Web de actualización periódica estará sujeta a autorización.

Resumiendo, que si enlazas, pagas, y el medio no tiene posibilidad de rechazar este pago, ya que se trata de un derecho “irrenunciable”. El Gobierno, eso sí, deja que sean los medios y los agregadores de contenidos quienes lleguen a un acuerdo económico entre ellos, y si no lo hacen será el propio Gobierno el que se encargue de imponerlo.

Por lo tanto no se puede decir que esta ley le haga un gran favor a los diarios digitales, que sin estos agregadores sin duda verán mermadas sus visitas, y sus ingresos, tal y como ya les ha pasado a varios diarios alemanes que decidieron desaparecer de Google News. Y es que en España estamos empeñados en adaptar Internet (nuevas tecnologías, medios de comunicación, negocios…) a leyes antiguas, en vez de adaptar las leyes a una nueva realidad que, lo quiera el Gobierno de turno o no, se acabará imponiendo. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea parece ir por delante cuando establece que: “si se enlaza a un contenido que está gratuita y abiertamente publicado en la red, no es necesaria compensación (ni autorización) de ningún tipo”. Claro que para el Gobierno español no es lo mismo un enlace que un “fragmento significativo”.

¿Qué sentido tiene entonces aprobar una ley como esta?

Por las tornasoladas mentes de los que la aprobaron rondaba la idea de recaudar 80 millones de euros al año, pero Google News ha decidido dejar de operar en España, así que, eliminando este factor de la ecuación, parece que será difícil que lleguen a esa cifra. La pregunta siguiente es ¿cuánto dejarán de ganar los medios cuando vean reducido su caudal de visitas?, ¿les compensará el dinero que les obliga a cobrar el Gobierno?

Además, al criminalizar los enlaces, si alguien tiene pensado abrir un negocio en Internet lo más probable es que lo haga desde el extranjero, con lo que estamos coartando la iniciativa comercial y tecnológica (aquí somos más de incentivar las tapas y la sangría para los turistas), y dejamos de recaudar posibles ingresos.

Entonces, ¿qué sentido tiene esta ley? No se me ocurre ninguno, excepto dificultar el acceso a esas “pequeñas” noticias relevantes que todos compartimos en sitios como Twitter y Facebook, porque la mayor parte de la gente accede a las noticias a través de las redes sociales. No les vendrá mal cortar el flujo libre de información para tratar de que no nos enteremos de la misa la media… Ya que no pueden impedir el flujo de noticias, al menos tratan de controlar su caudal.

Ah, y no te olvides, si te ha parecido interesante, pórtate mal y comparte este artículo, criminal.

Quique Castro.

martes, 27 de enero de 2015

Esperanza Aguirre contra Atresmedia y Podemos.

A Esperanza Aguirre, la lideresa que llegó a serlo estafando a la democracia mediante el soborno, el ojo del huracán de la corrupción que asoló Madrid, la gran manipuladora que convirtió su cadena pública en un modelo de censura y control de la información más propio de las perores dictaduras comunistas, esas que tanto le disgustan, parece que le chirrían los dientes cada vez que ve a Pablo Iglesias en La Sexta, y así se lo hizo saber a Susanna Griso en Espejo Público.

Está acostumbrada a ser ella la mandamás y no le llega con haber convertido Tele Madrid en un engendro que causa el pasmo y la vergüenza entre sus propios empleados, ni pertenecer al partido que está siguiendo la misma senda de la devastación con TVE, el canal que debiera ser de todos. No, ahora también quiere hacer lo mismo con La Sexta.

“Mi amigo, José Manuel Lara…”, dice la pobre sexagenaria, y esgrime el nombre del empresario como un amenaza velada. Y esto es precisamente de lo que estamos hartos los ciudadanos, de la hipocresía y de la coacción, del abuso de poder y del uso de diferentes varas de medir por parte de la justicia, entre otras cosas.

Tic Tac, señora Aguirre, Tic Tac, su tiempo se acaba. Sé que es mucho pedir, pero ojalá el meteorito que se aproxima por el horizonte lleve a la extinción a los viejos dinosaurios de la corrupción, el expolio y el chanchulleo. Y si no lo hace, por lo menos que se lleve por delante a quienes hasta ahora se han beneficiado de ellos.

Quique Castro.

viernes, 17 de octubre de 2014

Periodismo e Internet, otro artículo apocalíptico.


Cuando se habla sobre el futuro de la industria periodística donde más proliferan las opiniones apocalípticas es en la prensa escrita, y a mi modo de ver con razón. Se dice que Internet es un modo económico de mantenerse informado, pero ¿cómo compaginamos la gratuidad de este medio con la creación de un producto tan caro como son las noticias?

Podemos decir que esto al menos no afecta a la Tv o a la radio, pero lo hará, porque cada vez estamos menos pendientes de la tele o de la radio y vemos los programas que nos gustan en el ordenador o la tablet cuando y donde nos viene mejor, sin estar sujetos a la dictadura de la parrilla televisiva. Y el problema es que lo que se paga por anuncio en la tele no tiene nada que ver con lo que se paga en Internet. 

El otro día tuve al inmensa fortuna de poder hablar unos minutos con Antonio Baquero, periodista de El Periódico de Cataluña y ganador del Premio Internacional de Periodismo Rey de España, que además de confirmar que la publicidad en Internet no basta "no ya para ganar dinero, sino para mantener la estructura de un medio de comunicación grande", me aseguró que "el medio que da las grandes exclusivas, el que hace que tiemblen los gobiernos, es la prensa escrita". La Tv y la radio suelen ejercer de “repetidores” y vehículos de opinión, así que si nos quedamos sin prensa escrita, nos quedaremos sin noticias.

La gratuidad de Internet ha hecho que las redacciones hayan tenido que reducir sus plantillas y sus recursos para poder sobrevivir y competir con otros medios como “The Huffington post” o “The Drudge report”, que sólo son compiladores de noticias que aparecen en blogs u otros periódicos. Pero para sacar noticias hacen falta recursos con los que poder investigar y pagar a periodistas o corresponsales que lo hagan. Sin estos recursos la alternativa está en creerse la fuente oficial o cacarear la noticia que sale del teletipo de alguna de las agencias de noticias controladas quién sabe por qué capitales. Pero si estamos dispuestos a creer a pies juntillas lo que nos dicen, ¿cómo vamos a saber cuándo nos mienten? En realidad la fuente oficial miente siempre, pero ¿cómo vamos a saber cuál es la verdad? De acuerdo, la verdad es algo que nunca se conoce del todo, pero al menos cuando disponemos de varios puntos de vista podemos indagar, reflexionar y sacar nuestras propias conclusiones. Y un ciudadano capaz de sacar sus propias conclusiones es un elemento indispensable para el mantenimiento de una democracia sana.

Los media están inmersos ahora en la vorágine del hipertexto, las narrativas transmedia o el infotainment como solución para recuperar lectores, y eso está muy bien, pero de nada servirán unas infografías maravillosas o una recreación virtual con la que enganchar a los lectores si la información que se difunde no tiene nada que ver con la realidad, o si el periodista no cuenta con los medios para buscar esta realidad. 

En el libro “Queremos saber” (una serie de reflexiones de varios profesionales de la información), el periodista Javier Espinosa reproduce un texto de una entrevista al catedrático de periodismo Javier Díaz Nosty en la que dice: “Cambian las herramientas, los lenguajes, las técnicas narrativas, pero no las células madre del periodismo. Contar historias de lo que pasa, con rigor, calidad, sentido ético y atención al ciudadano. Por eso no creo en el ciberperiodista. Creo en el periodista inmerso en la cultura tecnológica de su tiempo".

Quique Castro.

martes, 7 de octubre de 2014

Dos años de eldiario.es de Ignacio Escolar

El periodismo digital es la última trinchera de la ideología mediática. Los que buscan ese artículo que les reafirme en sus más arraigadas creencias, los amantes de la lucha en los lodos de la política, pueden encontrar la cabecera que más se adecue a sus preferencias particulares. Y no podemos hacer mención al periodismo digital sin acordarnos de eldiario.es, la última aventura mediática de Ignacio Escolar, conocido rostro de la actualidad informativa de nuestro país y habitual de las tertulias políticas.

eldiario.es cumplió dos años el pasado 16 de septiembre, y al menos las cuentas van saliendo, si el primer año arrojaban un saldo negativo de 379€, en este segundo año han ingresado 1.029.571 euros y han gastado 866.887 euros, lo que arroja un saldo positivo de “162.684 euros más […], un beneficio antes de impuestos que vamos a reinvertir íntegramente en mejorar eldiario.es”, indica el propio Ignacio Escolar. Resulta interesante echar un vistazo a las vías de ingresos del periódico que nos facilita en su mismo artículo: publicidad (744.831 euros), venta de ejemplares de nuestra revista (22.322 euros) y socios (262.408 euros).

Algo debe de saber Ignacio Escolar sobre periodismo a estas alturas. Con sólo veinte años y sin la licenciatura de periodismo (carrera que nunca concluyó), ya escribía para Cinco Días, El Mundo, Muy Interesante o para la revista Rolling Stone. Ignacio Escolar es un tipo que me cae bien, me gustan las posturas que defiende, los argumentos que usa y me gusta incluso su porte a la hora de batirse con el mamporrerío mediático (pero no puedo dejar de plantearme, cosas mías, si hubiera logrado meter su joven y curiosa pituitaria en primera línea periodística sin el pedigrí de su padre).

Poco tiene que demostrar ya Ignacio Escolar. eldiario.es no es el primer periódico que dirige ni el primero que funda, antes vino Público, ese soplo de aire fresco para unos y libelo bolchevique para otros. Tampoco es nuevo en lo del periodismo digital. Allá por el 99 fue responsable de una sección de Telecinco para internet llamada El Navegante, y unos años más tarde fue nombrado coordinador de la web Informativos de Telecinco. Su hoja de servicios es la de un grande. Por poner un ejemplo, su blog escolar.net ha ganado en 2008 y 2009 el premio al mejor blog de política que otorga el portal Bitácoras.com. Pero esto no va de escribir una hagiografía; el que quiera ver su currículo puede mirarlo en la Wikipedia, igual que acabo de hacer yo.

A mí eldiario.es me parece como su director “arreglao pero informal”, un poco dejado en la maquetación, progresista en los contenidos y cuidado en las formas. Me hace más gracia (en la acepción más sonrojante de la palabra) Periodista Digital, el jardín de los deseos de Alfonso Rojo, donde frecuentemente se recrean con las venturas y desventuras de ese paladín del ultracentrismo que es Hermann Tertsch, que ve su almidonado cuello peligrar si Podemos llega al poder e instaura en España su satrapía soviet, perroflautil, bolivariana y guillotinera. Y digo que es su jardín de los deseos porque en gran medida sus titulares se hacen eco de las jaranas, pendencias y rejostios que se dan los tertulianos unos a otros en la tele, pero desde el punto de vista de unos señores para quienes la redacción de un titular es lo más parecido al tuit desesperado de un gañán, “lleno de ruido y de furia”. Vaya, que vienen a ser los típicos que presumen de los golpes que le han propinado en el puño al contrincante con su ojo.

Y podría seguir, pero no lo haré, porque no me parece justo estar aquí hablando de escolares y rojos cuando ellos no saben ni quién soy yo y porque, como ya he dicho en anteriores ocasiones, no me leen ni los amigos. En todo caso no me despediré sin dejaros una joya de titular que acabo de encontrarme en Periodista Digital: “Confiesa a su marido que se quedó embarazada de un 'Enano Boy' el día de su despedida desoltera”. Y el pie de foto dice “Imagen de archivo de un stripper enano". Una joya.

Quique Castro.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

José Luis Alvite, uno de los buenos.

Dicen que es mejor que uno no conozca a sus ídolos literarios para no llevarse una decepción, pero hay tipos que escriben como si se estuvieran vaciando, y al final piensas que ya no es posible conocerles mejor; tal vez más, pero no mejor.

Nunca he conocido a José Luis Alvite, ni siquiera me he cruzado con él. Me crucé con Manolo Rivas, que es más conocido, más catedrático de la lengua gallega y más de El País, y le brindé un “adiós maestro”, que fue más bien un homenaje a aquel “adiós maestro” que le dedicó García Márquez a Hemingway en París, pero no me hizo ni una décima parte de la ilusión que me hubiera hecho encontrarme con Alvite.

Entiendo que muchos deseen entrar en el mundo de la comunicación para descubrir los secretos del marketing y vender un montón de lavadoras, o para salvar el culo de alguna empresa de cosméticos que prepara sus mejunjes con aceite de hígado de delfín; no me parece mal. Pero si yo he querido acercarme a este mundo, que no es el de la aséptica y ecléctica comunicación, sino el del periodismo, ha sido por maestros como Álvite.

Podía verme a mí mismo como gacetillero, redactando noticias a contrarreloj en el bar más próximo de la comisaria, entre un abogado corrupto y alcoholizado y la novia fatal a lo Kathleen Turner de algún mafioso enchironado (qué demonios, era mi fantasía). Pero ahora ya sé que los mafiosos no van a la cárcel, porque los indultan, y que mis artículos tienen menos lectores que políticos corruptos hay en el trullo, lo que por otra parte no está nada mal porque te da libertad para escribir lo que te dé la gana, que viene siendo lo divertido de todo esto.

Al viejo periodista de Santiago de Compostela lo conocí muy de mañana, aunque al parecer los dos tenemos más de noctámbulos. Él me miraba desde el recuadro de su foto en el artículo de La Opinión, y yo le leía en la oficina de una agencia de publicidad de A Coruña bastante lamentable, antes de salir a patear la calle para entrar en mueblerías, tintorerías y carnicerías para ofrecerles módulos en el periódico con los que anunciar sus liquidaciones o sus rebajas.

Enseguida supe que estaba delante de uno de los buenos, uno de los auténticos, igual que hace veinte años cuando me decidí por llevarme a casa aquel libro de Bukowski cuyo lomo aún puedo tocar si estiro el dedo ahora mismo. Los dos, además, tienen una cara interesante, nada de esas caras suaves de malvavisco que te miran con aire de satisfacción blandurria desde las solapas del último superventas para gafapastas moñas, que se creen que son hipsters porque en realidad nunca han sabido qué significa esa palabra.

José Luis Alvite tiene la mirada gastada, ojos de toro desganado y una voz como de llegar a casa de madrugada sin preocuparse por esquivar los charcos. Alvite, además, no puede evitar tener cara de buena persona, pero esa es una opinión mía, y aunque seguramente nunca llegue a conocerle dudo que pudiera decepcionarme, porque si pasara de mí y siguiera escribiendo notas en una servilleta o en un posavasos al ritmo de Gene Krupa o de Cole Porter, me tomaría un orujo a su salud y me daría por satisfecho.

Tuve una novia (que por cierto escribía muy bien), que me recortaba sus artículos y me los metía en el sobre de las cartas que me mandaba, hasta que me dejó de mandar cartas. Me fui comprando sus libros, y lo seguí después durante muchos años en Internet, y también en Twitter, donde las señoras se lo rifaban, y no es broma, porque en Twitter salía más el Alvite sentimental que el áspero, que era el que a mí me gustaba.

Hace meses que José Luis Alvite le confesó por carta a su amigo Carlos Herrera que tenía cáncer de pulmón y de colon. “Me han diagnosticado un cáncer de pulmón y otro de colon. Nunca pensé que envidiaría el estado de mi coche...”, confesó en Twitter. También sé que el gremio de los periodistas gallegos le rindió homenaje el pasado 25 de enero, pero poco más. 

Hace mucho que no sé qué es del viejo maestro, pero si por casualidad lees esto y le conoces (y creéme, muchacho, tendría que ser mucha casualidad), dile que espero que se mejore, y que siga escribiendo, y que voy a leerme un artículo suyo mientras escucho a Tom Waits a las cuatro y diez de la madrugada, que es cuando se escribe bien y a gusto, y cuando a las coristas del Savoy vienen a buscarlas sus novios; boxeadores fracasados, matones a sueldo y algún que otro escritor crápula.

Quique Castro.

martes, 20 de mayo de 2014

Alerta Digital, otro peso muerto



Respuesta al artículo publicado en Alerta Digital "Los secretos deseos de Arturo Pérez Reverte de ser preñado por los nuevos españoles".

http://www.alertadigital.com/2012/06/24/los-secretos-deseos-de-arturo-perez-reverte-de-ser-prenado-por-los-nuevos-espanoles/#comment-488377

Para mi desgracia me topo con un artículo de Alerta Digital de hace un par de años dedicado a Arturo Pérez Reverte, y es que Internet es lo que tiene, que no elimina la cochambre, sino que la tapa con la que le cae encima. 

Nada importante, más de lo mismo, la derechona rancia, el lastre y el ancla que impide progresar a este país en otro de sus exabruptos en los que, más que nada, impera la falta de respeto y el insulto. Los sudamericanos borrachos ellos y putas ellas, los chinos proxenetas, y sus hijos, desde luego, no merecen ni la oportunidad de la integración. Eso por no hablar de todas las lindezas que le dedican al académico y que, seguramente, en el caso de que se hubiera parado a leerlas, cosa que dudo, se la traerían al pairo, que diría él.

Desde luego Pérez Reverte no necesita que nadie hable por él, ni a mí me interesa lo más mínimo ser yo quien lo haga, pero tampoco me lo imagino respondiendo a las chorradas de Alerta Digital, cosa que yo sí haré porque me apetece y porque de todos modos no me lee ni el Tato. Así que vamos a jugar a lo mismo que el que ha escrito esta sarta de sandeces, en el mismo terreno y con las mismas normas con que suele escribir la derecha o, como dicen ellos, vamos a llamar a las cosas por su nombre.

Lo que hay que sentir por el autor de esta infamia es una profunda pena y pesar por haberse quedado, él sí, en la Edad Media. Un personaje como el que escribe estas chuminadas es mucho más perjudicial para un país que mil subsaharianos saltando la valla de Melilla. Inquina e ignorancia disfrazados de una socarronería patochera de borracho de bar que a los dos copas se cree ingenioso. Otro paleto que se le quiere subir a las barbas a un tipo como Arturo Pérez Reverte, que otra cosa no, pero letras y mundo tiene para aburrir. Y lo peor es que habrá escrito esta porquería creyéndose en la razón, o incluso pensando que hacía algo útil.

Vengan a España negros, chinos, rumanos y gitanos, búsquense un futuro honradamente, y váyase toda la morralla fascista que son como piedras en los bolsillos del progreso. Todos estos paletos analfabetos adoradores de dictadores, nostálgicos de las banderas con pollos dibujados, todos estos que dicen amar tanto a España son, precisamente, su peste, y están al mismo nivel que cualquier carterista o chulo de putas, sea de la raza o del país que sea.

Quique Castro.

martes, 1 de abril de 2014

Incautos, burlados ciudadanos.

A pesar de las redes sociales, o tal vez por su causa, no es difícil engañarnos, y este Gobierno lo ha vuelto a demostrar. Al día siguiente de las marchas, ciudadanos y medios entramos a embestir una cortina de humo que no por gastada ha dejado de ser efectiva: la violencia en la calle. Como consecuencia, lo último de lo que se habló fue de la dignidad.

Todos los medios, salvo alguna excepción, no hacían más que reproducir las más violentas escenas, y el usuario de las redes sociales, timado y burlado, les daba carácter viral. Como decía aquel, es mucho más fácil manipular que demostrarle a alguien que ha sido manipulado.

La voz del pueblo fue silenciada por la violencia de unos cuantos descerebrados que insultaron con su presencia una causa digna, y también por un Gobierno que ordenó a la Policía que cargara en la Plaza de Colón, reventando una manifestación en la que lo más violento que se había hecho hasta el momento era cantar el “Va pensiero”, de Verdi.

Se llegó a filtrar la noticia falsa de un policía en coma, y se colgaron fotos de armas que ya habían sido colgadas en manifestaciones anteriores; se han vuelto descuidados, porque saben que tragamos con todo. Sin embargo los documentos gráficos son numerosos: hemos visto policías que caían como moscas ante una turba demenciada que ojalá nunca hubiera estado allí, pero también hemos visto antidisturbios golpeando a madres con sus hijos y vapuleando a periodistas cuyas únicas "armas" eran sus cámaras y sus micrófonos, y cuya única intención era informar.

Este es el Gobierno que ejerce la violencia social, que anula las ayudas a la dependencia, que criminaliza a los emigrantes, que impone leyes franquistas para el aborto. Este es el Gobierno para el que los pobres sólo son “estadísticas”, y para el que la prima de riesgo es su única realidad, y este es también el Gobierno al que sucesos como los ocurridos le vienen bien para que así, al día siguiente, no se hable de los ciudadanos que fueron a reclamar su dignidad, sino de una violencia... ¿buscada?

Quique Castro.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Cocina Liberal: Cómo cerrar un canal de televisión.

Hola amigos, bienvenidos a un programa más de... "Cocina Liberal". En el programa de hoy, os enseñaremos a preparar un cierre de un canal de tv en unos sencillos pasos.

Ingredientes:

1.- Canal de tv público.
2.- Gobierno liberal-pepero.
3.- Mucha desvergüenza (si no tenéis no os preocupéis, ya suele venir incluida en el gobierno pepero).

Preparación:

1.- Manipular con amor las noticias.
2.- Ocultar toda esa incómoda información que, reconozcámoslo, amigos, a la ciudadanía no le conviene conocer.
3.- Esperar con paciencia a que, poco a poco, a nadie le interese ese canal.
4.- Cuando pierda audiencia, a continuación se perderán anunciantes.
5.- Cuando se pierdan anunciantes, dejará de entrar el dinero.
6.- Este es un paso muy importante, amigos, ahora ya podéis anunciar que la televisión pública da pérdidas.
7.- ¡Por fin lo habéis conseguido, ya podéis cerrar el canal!
8.- Ahora los canales privados de vuestros amigos ya no tienen competencia, ¿por qué no aprovecháis y pedís un cargo directivo?

Un último consejo, amigos, aprovechad la experiencia que os ha dado vuestra espectacular gestión. No seáis tímidos y no os preocupéis, por extraño que parezca, a muchos de esos peculiares seres que votan les parecerá bien, o ni siquiera sabrán qué ha pasado. Hasta el próximo programa de... "Cocina Liberal".

Quique Castro.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El poder y la censura en las 2.0


Creo que se tiende a sobreestimar la importancia de los últimos avances tecnológicos vinculados a los medios, como la 2.0. No pretendo hablar desde la razón, ni mucho menos, porque sólo es un "proyecto vago de noción de principio de idea" que tengo, y escucharé con atención cualquier postura en sentido opuesto, pero creo que no existe ninguna revolución mediática, que las 2.0 son un timo y que la capacidad que se nos brida para formar parte del entramado comunicativo no sirve absolutamente para nada. De hecho, creo que en cuestiones informativas habría que prestarle mucha más atención a Joseph Pullitzer que a Steve Jobs. Bueno, tal vez sí sirve para algo, para crear un "gallinero común" donde las voces autorizadas se hundan en un mar de mediocridad.

Nunca el poder lo tuvo tan fácil para ahogar las opiniones divergentes. Ah, ¿es que acaso esperábamos que el control de las comunicaciones se hiciera practicando la censura?, ¿la libertad de expresión se limita a poder hablar libremente desde nuestro blog?. No, las cosas ya no son tan obvias. Hoy en día las noticias no se censuran, se "desconectan" sacando cinco mil noticias más por minuto. ¿Que ha habido revoluciones en los países árabes?, ¿Y qué?, siempre ha habido revoluciones, y no nos preocupemos, porque al final los poderosos seguirán en su sitio, controlando el capital, y con él los medios de comunicación. Y el resto, con o sin Internet, seguiremos igual de perdidos. Como decía Burt Lancaster en "El Gatopardo", "hay que cambiar todo para que nada cambie". Y, como decía José luis Sampedro, "no hay libertad de expresión sin libertad de pensamiento".

Tengo una teoría más, y es que Internet no nos hará más libres, eso sólo lo conseguirá la cultura, y me refiero a la cultura en el viejo y duro termino de adquisición de saber. Creo que el secreto está en los libros, como siempre. Es decir, que vamos "dados.

Quique Castro.

viernes, 14 de octubre de 2011

Truman Capote Vs. Hunter S. Thompson

Tengo que reconocer que la creatividad publicitaria -spots, anuncios, carteles, cuñas, etc- me conmueve tanto como ver en diferido los octavos de final de la copa del mundo de curling (sabiendo quién ha ganado). Me interesa mucho más la creatividad periodística.

¿Y qué es eso?, ¿acaso el periodismo no es sino la narración de un acontecimiento de mayor o menor importancia? Sí, pero en algunas ocasiones el periodismo ha trascendido la simple narración del hecho noticioso para elevarse por encima de sí mismo. Valgan como ejemplo dos figuras radicales, transformadoras y relacionadas. Truman Capote y Hunter S. Thompson.

Capote (1924-1984), además de genial narrador, fue el creador del “Nuevo Periodismo”, que no es sino la novelización de la noticia. Como ejemplo paradigmático, por supuesto, su “A sangre fría", de la que poco de nuevo se puede decir.

La otra figura sería el divertidísimo y brutal Hunter S. Thompson (1937-2005), creador alucinado del “Periodismo Gonzo”, un subgénero creado a raíz del “Nuevo Periodismo”, que consiste no sólo en la novelización de la noticia, sino en que además convierte al periodista en protagonista, catalizador y, en ocasiones, padecedor de esta. Baste poner por ejemplo la paliza que le dieron “Los ángeles del Infierno” cuando se enteraron de que HST ganaba dinero escribiendo sobre la banda, lo cual les importaba menos que el hecho de que no quisiera compartirlo con ellos. Uno de sus libros más conocidos tal vez sea "Miedo y asco en las Vegas", del cual se hizo una versión cinemátográfica con Johny Depp en el papel de HST, aunque el trabajo que realmente le encumbró fueron los artículos que escribió para "Playboy". A cualquiera que sienta pasión por el periodismo, o simplemente que desee pasar un gran rato, le recomendaría la lectura de "El diario del ron".

Estas dos formas del periodismo que hoy pueden parecernos superadas, supusieron un cambio radical en una época igual de convulsa que esta, los años 60 y 70 en Estados Unidos (beatnik, LSD, Vietnam) y son un ejemplo de la creatividad y la capacidad para salirse de los caminos trillados y crear nuevas maneras de entender esta profesión.

Quique Castro.

viernes, 4 de febrero de 2011

Wikileaks y la mordaza de las barras y estrellas



En los últimos dos años WIKILEAKS ha publicado más documentos confidenciales que todos los medios de comunicación del mundo juntos, triste, pero cierto, con lo que ha venido a romper el consenso entre poder y medios, y se ha convertido en algo así como la linterna del acomodador entre dos cachondos morreándose en la oscuridad del cine.

Hasta ahora, la información nos era filtrada por los medios de comunicación, se nos mascaba y se nos daba como papilla, y como bebes felices nos sentimos satisfechos y eructábamos nuestras ideítas “precocinadas”, creyendo estar informados sólo por el hecho de haber leído el periódico.

Pero los medios de comunicación no son una entelequia; el 85% del volumen mundial en el negocio de las comunicaciones tiene lugar en los Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, y estos grupos dependen de la publicidad, de las empresas anunciantes y del mercado… con lo que al final son estos lobbies de poder los que controlan a los Mass Media y los que decidirán de qué debemos estar informados, y de qué no. Ellos deciden lo que nos interesa.

La buena noticia es que este flujo de información acaba de ser roto gracias a WIKILEAKS, cuya razón de ser se basa en los principios de la “sociedad de red” en la que estamos inmersos.
Internet se ha gestado en el interior del sistema capitalista pero, aunque nos cueste creerlo, sólo el 15,6% de la población tiene acceso a la red. Con lo que la información, es decir, el poder, sigue estando en manos de unos pocos afortunados, mientras que los países pobres, los “desconectados”, se quedan fuera de juego. Por eso Internet es tan incómodo para determinados regímenes, que prefieren mantener a sus ciudadanos o súbditos en la ignorancia.

Esto no va de si Internet es bueno o es malo. Parto de la base de que Internet es algo positivo, y es imparable, y debe estar al alcance de todos. Gracias a Internet el flujo de información es multidireccional, es decir, la información ya no es filtrada y tratada para que la asimilemos y procesemos según los patrones establecidos por los grupos de poder dominantes, sino que procede de diferentes puntos (tú, por ejemplo) y converge en lo que los expertos llaman nodos informativos globales, como WIKILEAKS.

En este sentido, WIKILEAKS es el tumor que le ha salido al sistema capitalista liberal en las entrañas de Internet, y que por supuesto el sistema debe combatir para que no se extienda y ponga en peligro la realidad creada que se nos impone, con una distribución maniquea de buenos y de malos como la que se hace con determinados países como Venezuela, Cuba y Bolivia, presentándonos sólo las imágenes más bizarras de sus líderes, a menudo descontextualizadas, cuando no directamente falsas.


Muchas de las revelaciones de WIKILEAKS son insustanciales, carentes de interés, corresponden a cotilleos de pasillos y nada aportan, y, de algún modo, estas son las filtraciones en las que los medios han puesto más énfasis. Algunos otros documentos, los menos, han sido de una importancia crucial, como el “Informe Kroll”, que cambió el sentido de voto en las elecciones presidenciales de Kenia en 2007 y desencadenó una ola de violencia y centenares de muertos, o el vídeo en el que se puede ver y escuchar a la tripulación de un helicóptero “Apache” de los Estados Unidos disparando durante varios minutos a un grupo de civiles iraquíes sin que mediara agresión o provocación alguna.

Poco se ha hablado de esto, mientras que los telediarios nos han bombardeado con cotilleos de salón acerca de lo que piensan unos políticos de otros. Y me pregunto si tal vez, sólo tal vez, tampoco esto sea producto de la casualidad, y se nos esté informando de morbosos comentarios personales para no hacerlo sobre aquellas cosas que son realmente importantes. Porque, ciertamente, los medios de comunicación “democráticos” occidentales practican la censura. No de un modo estúpido y simplón, como en algunos regímenes totalitarios religiosos y comunistas, impidiendo emisiones o recortando textos, sino de modos más sutiles, como sobresaturándonos de información y tapando unas noticias con otras, a menudo sin contrastar.

WIKILEAKS no sólo ha destapado información sobre los EE.UU. pero mi comentario quiere hacer hincapié en cómo los EE.UU. tratan de silenciar lo mejor que le ha pasado a la sociedad de la información en occidente en mucho tiempo.

¿Alguien se cree algo sobre las imputaciones que se le han hecho a Julian Assange? No, ni los más inocentes, pero con esto los EE.UU. pueden apartarle por varias vías diferentes.
En primer lugar, tal vez condenen a Assange; en segundo lugar, la presión brutal e intimidatoria a la que han sometido podría hacer que se apartara de su proyecto; en tercer lugar, todo este tinglado podría quebrantar su imagen, ya que una gran mayoría de la población se informa de un modo superficial, a fuerza de impacto televisivo, y carece de capacidad crítica o de análisis.
Pero lo peor es que, aunque estas tres vías para quitarle de en medio no funcionen, ya han conseguido que, en vez de hablar de la importancia de sus revelaciones y filtraciones, se esté hablando de si será o no un follanchín.

Quique Castro.

martes, 19 de octubre de 2010

Libertad de prensa Vs. Venezuela


El 7 de junio, los estudiantes que se oponían al cierre de Radio Caracas Televisión, fueron invitados al parlamento (Asamblea Nacional) para debatir con otros estudiantes afines al gobierno y al cierre. La propuesta de Chávez era que el debate sería retransmitido por todos los medios de comunicación, afines o no al gobierno.

Una vez dada su opinión, los estudiantes que se oponían al cierre no quisieron quedarse a escuchar a los que estaban a favor, así que dieron por concluido el debate y salieron de la asamblea.

Para evitar la trifulca entre unos y otros en las calles, la policía brindo a los estudiantes opositores la posibilidad de escoltarlos a sus casas. En todos los periódicos occidentales se publico la foto de los estudiantes metidos en coches policiales acompañada por pies de foto tales como: “Estudiantes venezolanos fueron detenidos por la Policía frente al Palacio Legislativo, en Caracas, por protestar a favor de la libertad de extresión”.

Esto puede que nos suene más. Tiene que ver con el concierto de Alejandro Sanz “prohibido” por Chávez. 

Teletipo de Dpa. Y Efe: “Por críticas a Chávez, prohíben un recital de Alejandro Sanz”.

El País: “Hugo Chávez amordaza a Alejandro Sanz: Prohibido en Caracas un concierto con 8.000 entradas vendidas”.

Cadena Ser y Europa Press: “El régimen de Hugo Chávez veta a Alejandro Sanz”, “Venezuela prohíbe a Alejandro Sanz actuar en Caracas por sus críticas a Chávez”.

Lo cierto es que la agencia organizadora del concierto vendió las 8.000 entradas antes, repito, antes de tener el permiso del Ministerio de Educación Superior para actuar en una de sus salas, el “Poliedro de Caracas”.

Declaraciones de Hugo Chávez al respecto (no recogidas por ningun de los medios anteriores): "Soy el primero que invita a cualquiera de ustedes a cantar aquí, en mi país. Estamos impulsando un gran esfuerzo cultural, así que viva el cante y el debate libre de ideas. Señor Sanz, venga y si quiere cante aquí en Miraflores, le presto la sale del bicentenario”.

Por un lado, creer en la "libertad de prensa" en medio de un sistema capitalista es ingenuo, naif, y eso es algo que no se le escapa a ningún profesional. Pero por desgracia el "lector de periódicos" no sólo tendrá una información erronea, sino, lo que es más triste aún, creerá que ha sido informado.



Quique Castro.