Cuando era pequeño salió una
serie de tebeos Marvel titulada “What if”, que en inglés significa algo así
como “¿Y si…? En esta serie se planteaban historias alternativas al universo Marvel
que nunca habían tenido lugar y se especulaba con su desarrollo sobre los
personajes, como por poner un ejemplo “¿y si Namor se hubiera unido a los 4
fantásticos?”, o “¿y si los Vengadores Cósmicos hubieran luchado contra los
Guardianes de la Galaxia”?, (no es broma).
Estos ejercicios imaginativos, en el caso del universo Marvel, resultan cuando menos curiosos y se ofrecen a multitud de resultados, muchos más que si extrapolamos tal ejercicio al universo de la política.
El “What if?” propuesto es el siguiente: “¿Y si el PSOE hubiera ganado las elecciones del 21 de noviembre de 2011?”.
Bien, en este caso no hace falta
estrujarse mucho el coco para adivinar cuáles hubieran sido las consecuencias. Básicamente
podemos resumirlo en que estaríamos exactamente como estamos ahora. Para
empezar, la crisis seguiría devorando nuestra economía, y se hubieran vuelto a
tomar todas y cada una de las decisiones económicas que ha puesto en práctica
el PP y que tanto ha criticado el PSOE, incluyendo los malditos recortes que
han acabado de hundir a Grecia y a Portugal y que los han convertidos en esclavos
del protectorado alemán.
El modelo económico del PP y del
PSOE es exactamente el mismo, porque no lo han creado ellos, sino que viene
impuesto por los mercados y el gobierno alemán, y por tanto sus políticas
sociales serían las mismas. Una cosa es implementar ayudas como la del cheque
bebé cuando se presume de ser la octava potencia económica mundial, y otra cosa
hacerlo cuando los números de las arcas del Estado están en rojo.
Los primeros recortes de la
crisis los anunció Rodriguez Zapatero en el congreso del 12 de mayo de 2010,
incluida la subida del IVA que tanto críticó en su momento el PP. Es decir, que
ya daban igual las premisas socialistas del estado del bienestar porque los
mercados mandaban y su voz era imperativa.
Erróneamente se podría haber caído
en la tentación de no tomar estas impopulares medidas y haber dejado el trago al PP, erróneamente digo,
porque todos los índices económicos se habrían disparado y habrían precipitado
a España a un cataclismo inmediato, y ahí sí que todos los dedos apuntarían a un
solo lado, el de la izquierda del hemiciclo.
En resumidas cuentas, que el PSOE
hizo lo que le mandaban, esto es, aplicar paños calientes a la espera de que
llegaran los siguientes. Y los siguientes llegaron, y no hicieron más que
continuar las medidas que seguían siendo dictadas por otros.
Pero sigamos con nuestra especulación.
¿Cuál habría sido entonces la
reacción del PP si el PSOE hubiera ganado y hubiera seguido con los recortes?
Pues la misma reacción que ha
tenido el PSOE en la oposición, esto es, criticar estas medidas y seguir
negándose a la subida del IVA.
Y esto, ¿a qué se debe?
Se debe a que no existe una
alternativa real mientras votes a PP o PSOE. Ambos partidos no son más que
títeres cómodos en sus respectivos puestos, que se van alternando sucesivamente
para perpetuar un sistema que a ambos les conviene mientras el ciudadano acude
alegremente a las urnas cada cuatro años convencido de que vive en una
democracia.
Por Quique Castro.

